La compañía lleva a cabo sus actividades en numerosos países, bajo múltiples marcos regulatorios y en diversos ámbitos del negocio del petróleo y del gas. Como consecuencia de esto, se pueden materializar los siguientes tipos de riesgos:
Estas cinco grandes categorías conforman la estructura de nuestro mapa de riesgos y recogen los principales riesgos para la compañía, identificándose las unidades participantes en su gestión, control y supervisión, los parámetros y controles existentes, y la normativa aplicable.
Anualmente, sometemos el mapa de riesgos a un proceso de revisión que es coordinado por la Dirección de Auditoría y Control. Se solicita a cada unidad responsable de la gestión de riesgos la actualización de los mismos en función de la evolución de los principales indicadores y condiciones del entorno.
En 2011, y como consecuencia de la reforma del Código Penal español, la compañía ha implementado un modelo de prevención de delitos en España que tiene como objetivos prevenir y, en su caso, descubrir conductas delictivas por parte de los administradores y empleados de las compañías españolas del grupo y, en consecuencia, mitigar la responsabilidad penal de la sociedad y de los administradores, evitar las posibles sanciones y consecuencias negativas sobre la reputación del grupo y los mercados de capitales, así como alinear a las sociedades españolas de la compañía con las mejores prácticas en materia de anticorrupción. El adecuado diseño y funcionamiento de este modelo ha sido verificado por una firma externa independiente.
Esta iniciativa ha contribuido a reforzar los mecanismos de identificación, valoración y mitigación de riesgos de incumplimiento de los principios establecidos en la Norma de Ética y Conducta de Repsol.
La Dirección de Auditoría y Control evalúa la eficacia de los sistemas de control interno, y monitoriza modelos de cumplimiento y riesgos existentes en la compañía:
Las distintas unidades de negocio y áreas corporativas identificadas como "dueños de los controles" son las responsables de asegurar la vigencia y ejecución de los controles, así como el adecuado diseño de los procesos asociados a los mismos.
Todos los controles del modelo son evaluados anualmente en diseño y funcionamiento por la Dirección de Auditoría y Control.
El SCIIF está formado por un total de 1.082 controles cuyo correcto funcionamiento permite cubrir, de forma razonable, los riesgos asociados a la fiabilidad del reporte financiero de la compañía.
Adicionalmente, la planificación anual de proyectos de auditoría se lleva a cabo con un enfoque de riesgos, priorizando la revisión de aquellas unidades, procesos o países en los que se percibe una mayor criticidad. Todo ello se realiza conforme a una metodología de identificación y evaluación de riesgos que tiene como punto de partida nuestro mapa de riesgos. Una vez identificados los proyectos a realizar, el alcance de la revisión a acometer en cada caso se determina en función de la evaluación específica de riesgos para la/s unidad/es y proceso/s a revisar.
Asimismo, se monitorizan de forma continua un conjunto de indicadores en procesos relevantes para la compañía. La contribución de esta actividad a la minimización de riesgos viene derivada de un notable incremento de la cobertura de las transacciones auditadas, así como la detección temprana de incidencias que supone una reducción de su impacto potencial. A 31 de diciembre de 2011 se estaban monitorizando 875 puntos de control al mes, correspondientes a indicadores implantados en 27 sociedades de Repsol, ubicadas en 16 países.
Las acciones para minimizar los riesgos se representan en el siguiente cuadro:
Más información sobre la identificación y gestión de riesgos en responsabilidadcorporativa. repsol.com