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Carta del
Presidente Ejecutivo

Me dirijo a ustedes para darles cuenta de los hechos más destacados de nuestra compañía durante 2011, un ejercicio de enorme complejidad macroeconómica en el que Repsol demostró no sólo la fortaleza de su disciplina financiera, sino también la solidez de una estrategia empresarial orientada al crecimiento sostenible de todas sus áreas de negocio.

La evolución del Ibex 35 y su comparación con la cotización de Repsol representó una buena muestra de ello. Mientras el índice de referencia en España cerró el año con un retroceso del 13% respecto a 2010, la acción de nuestra compañía concluyó el ejercicio con una revalorización del 14% , despidiendo 2011 en máximos de seis meses y experimentando el segundo mayor incremento en capitalización bursátil, hasta alcanzar los 29.000 millones de euros.

Durante el año pasado, la incertidumbre de los mercados financieros, el agravamiento de la crisis de la deuda soberana en los países periféricos de la Unión Europea y el recrudecimiento de los conflictos sociales y políticos en el Norte de África y Oriente Medio influyeron de manera directa en la alta volatilidad en el precio del petróleo. En este escenario objetivamente adverso, agravado por el notable descenso del consumo en España, Repsol obtuvo un beneficio neto recurrente de 2.173 millones de euros, un 7,9% inferior al de 2010.

Los importantes éxitos exploratorios de Gávea -calificado como uno de los diez descubrimientos de hidrocarburos más importantes de 2011-, Malombé (ambos en Brasil), A1-130/4, en Libia y, ya en 2012, Pão de Açúcar (Brasil), confirman al Upstream como el principal eje de crecimiento de nuestra compañía.

A pesar de la satisfactoria evolución de esta área, cuya tasa de reemplazo de reservas (162%) figura entre las más exitosas del sector, los resultados disminuyeron significativamente por el efecto de la comparación con el año anterior, en el que se aprobó el acuerdo con el grupo chino Sinopec en Brasil que supuso una inyección de capital de 5.389 millones de euros. Esto último, sumado a la suspensión de las operaciones en Libia durante gran parte del año y de la depreciación del dólar frente al euro, explica el resultado de explotación de 1.413 millones de euros.

Los resultados en el área de Gas Natural Licuado, donde 2011 arrojó una cifra de explotación de 386 millones de euros, se incrementaron un 268% debido a los mayores volúmenes alcanzados tras la puesta en marcha de la planta de Perú a mediados de 2010 y a los mayores márgenes de comercialización registrados durante el pasado año.

Por su parte, el negocio Downstream presentó un resultado de 1.207 millones de euros, cifra ligeramente inferior a la del ejercicio 2010 debido a los menores márgenes de negocio del refino y al descenso de los volúmenes en los negocios comerciales. En lo que se refiere a nuestra participación en YPF y Gas Natural Fenosa, la primera cerró el ejercicio con un resultado de explotación un 15% inferior al año anterior, situándose en 1.231 millones de euros, mientras que la segunda alcanzó los 887 millones, en línea con lo obtenido en 2010.

A pesar del evidente impacto de la crisis financiera en la actividad empresarial internacional, Repsol mantuvo durante 2011 su apuesta firme por el mantenimiento y desarrollo de los principios vectores detallados en su plan estratégico.

Las inversiones, de más de 6.000 millones de euros, ejecutadas durante 2011 son un buen ejemplo de ello. Esta cifra hizo posible el desarrollo de nuevas iniciativas orientadas al cumplimiento de los principales objetivos de negocio de la compañía. Entre ellas, destaca la actividad exploratoria en Bolivia, Brasil, Noruega o Perú, y la delineación de los grandes descubrimientos en Brasil, Perú, Venezuela y Estados Unidos.

En refino, Repsol alcanzó un hito destacado con la finalización y puesta en operación de los proyectos de Cartagena y Bilbao. El primero de ellos ha supuesto la mayor inversión industrial de la historia de España, con más de 3.000 millones de euros. La culminación con éxito de estos retos sitúa a Repsol como una de las compañías europeas con un nivel de conversión más elevado y posiciona a ambas refinerías entre las punteras del continente.

A principios de 2012, el Consejo de Administración acordó proponer a la Junta General una nueva modalidad de retribución para los accionistas, gracias a la cual podrán optar entre percibir la retribución en efectivo o en acciones liberadas de la compañía. Teniendo en cuenta la ejecución de este nuevo sistema y el dividendo bruto de 0,5775 euros por acción abonado en enero del presente año, la compañía prevé aumentar el 10% la retribución final al accionista con cargo a los resultados de 2011.

Coincidirán conmigo en que de poco sirve alcanzar los grandes objetivos de negocio, si éstos no pueden incorporarse a una estrategia de crecimiento sostenible que dote de sentido y de proyección futura a los logros presentes. La alineación de nuestra actividad con el desarrollo a largo plazo, lejos de tratarse de una declaración de buenas intenciones, es hoy, más que nunca, una norma básica de consolidación empresarial. Consciente de ello, Repsol fortaleció durante 2011 sus ya reconocidas políticas de eficiencia energética.

"La acción de
nuestra compañía
concluyó el
ejercicio con
una revalorización
del 13,8% despidiendo 2011
en máximos
de seis meses"

Nuestra apuesta por la implementación de políticas de responsabilidad corporativa realistas y orientadas a la consecución de resultados tangibles es internacionalmente reconocida. Gracias a ella, Repsol recibió, una vez más, la calificación de compañía Gold Class, según el Anuario de Sostenibilidad 2011, y sigue formando parte de prestigiosos índices de medición de sostenibilidad como el FTSE4Good, Ethibel Sustainability o Dow Jones Sustainability.

Repsol continuó en 2011 trabajando por mejorar las condiciones laborales de su capital humano a través de sus políticas de conciliación, flexibilidad, desarrollo profesional y promoción del talento. La compañía siguió implementando nuevas medidas diseñadas para flexibilizar el trabajo de su plantilla. El resultado de estas políticas fue evaluado por los trabajadores de Repsol en una encuesta del clima laboral, en la que el papel del Grupo como empleador, la diversidad y la conciliación fueron los aspectos mejor valorados.

Estos resultados, junto con el positivo balance económico del año, confirman que la estrategia de Repsol es una realidad que adquiere, si cabe, mayor valor teniendo en cuenta la dificultad macroeconómica en la que estamos inmersos y de la que, estoy seguro, saldremos fortalecidos con la ayuda de todos ustedes.

No puedo finalizar esta carta sin hacer referencia a un hecho de excepcional gravedad para nuestra compañía acontecido pocas horas antes de acabar de escribir estas líneas. El 16 de abril de 2012, el gobierno argentino anunció la expropiación del 51% de las acciones de YPF propiedad de Repsol. Este acto, ilegal y discriminatorio, está siendo contestado por nuestra empresa. Tengan por seguro que Repsol llevará a cabo todas las medidas legales que procedan para preservar los intereses de todos sus accionistas y el valor de sus activos y, en su caso, solicitará las correspondientes compensaciones.

La solidez de nuestros proyectos, la diversificación de activos y la fortaleza financiera permitirán a nuestra compañía continuar con el desarrollo creciente de nuestros planes de negocio y de retribución adecuada a nuestros accionistas.

"Los
importantes éxitos
exploratorios obtenidos
en Upstream nos
permiten mantener
el optimismo
de cara al actual
ejercicio 2012"

Firma del presidente

Antonio Brufau Niubó
Presidente Ejecutivo