El índice de frecuencia de accidentes con baja integrado (personal propio y contratista) descendió un 14% con respecto al año anterior, cumpliendo con el objetivo anual fijado. Nuestra meta es conseguir cero accidentes en nuestras actividades. En los últimos cinco años hemos reducido nuestro índice de frecuencia con baja integrado en más de un 50%. No obstante, durante 2010 hemos tenido que lamentar un total de cinco accidentes mortales de personal de empresas contratistas en el transcurso de nuestras actividades. Tres de las muertes se produjeron en accidentes de tráfico en Perú y en España y las otras dos durante operaciones de mantenimiento en plantas de proceso en nuestras refinerías en España.
La mejora de la accidentabilidad no sería posible sin aunar esfuerzos en todas nuestras unidades de negocio. Durante 2010, diversas instalaciones han logrado resultados resaltables. En nuestras actividades de Upstream, en Venezuela, las unidades de Gas de Quiriquire y de Cardón IV alcanzaron más de 365 días sin accidentes con baja. También en la refinería de La Pampilla, en Perú, se superaron hitos históricos de accidentabilidad, con dos millones de horas sin accidentes con baja y, por primera vez en la vida de la refinería, se alcanzó el “Cero Accidentes” con baja. Además, hemos entregado por primera vez los premios al millón de horas trabajadas sin accidentes a los grupos de sísmica en nuestras instalaciones en Libia.
Fomentamos la investigación de incidentes
Como estrategia preventiva, promovemos la investigación de incidentes y la identificación de sus causas básicas que, junto con la implantación de acciones de mejora, permiten evitar que se repitan accidentes en las distintas actividades de la compañía. Asimismo, prestamos especial atención a la investigación de los cuasi-accidentes (near misses), puesto que su naturaleza es similar a la de los sucesos más graves.
Desde 2008 establecemos objetivos relativos a la investigación de incidentes y a la implantación de las acciones de mejora derivadas de dichas investigaciones. Dichos objetivos se han cumplido en 2010.
Evolución índice de frecuencia integrado
2,5
2,0
1,5
1,0
0,5
0
Ambos proyectos han supuesto un importante desafío para la organización debido a su gran magnitud. Por ello, la integración de la prevención de accidentes dentro del sistema de gestión de la obra resulta esencial para el correcto desempeño de la seguridad durante la actual fase de construcción y las posteriores de explotación.
Para garantizar la seguridad, hemos llevado numerosas actividades, entre las que cabe destacar:
• Incorporación de las mejores prácticas de gestión de obra a nivel internacional (disposición de los trabajos en la obra, establecimiento de las oficinas del proyecto y de las ingenierías, áreas de contratistas, dispensarios médicos, aulas de formación, etc.)
• Gestión de los servicios generales necesarios para atender las necesidades de los trabajadores de las obras (puestos de socorro, clínicas, servicios de vigilancia y control de accesos, equipos de rescate, etc.)
• Cumplimiento de las normas y estándares gracias al alto grado de coordinación entre nuestros especialistas (que son instruidos previamente) y los profesionales de compañías externas.
• Realización de observaciones preventivas por técnicos especializados, para detectar el nivel de cumplimiento de las normas de seguridad y no conformidades que son corregidas de forma casi inmediata. La vigilancia se extiende a situaciones ordinarias (montaje, desmontaje…), extraordinarias, y previsión de inclemencias atmosféricas.
• Control y trazabilidad de los materiales y calidad de las soldaduras, verificados por auditoría interna.
Durante las más de 21 millones de horas trabajadas, hemos conseguido un índice de frecuencia (no de accidentes con baja por millón de horas trabajadas) de 1,3. Cabe destacar que el índice del sector de la construcción en España es del orden de 50(19).
A lo largo de 2010 se ha continuado con el proceso de implantación y mejora continua del programa de gestión preventiva No Accidentes (NOA) para los trabajos de construcción del oleoducto de destilados Cartagena-Puertollano.
El programa refuerza los preceptos y técnicas preventivas para la construcción segura con la aplicación de herramientas como control satelital de vehículos asignados a obra y accesos de obra sin cierre perimetral, monitorización de indicadores preventivos previamente establecidos, y elaboración de mapas de riesgo y de boletines mensuales de seguridad. Uno de los factores clave del éxito es la colaboración y compromiso de todos los trabajadores, quienes, a través de las Observaciones de Seguridad, publican sus opiniones y propuestas.
El programa ha resultado ser tan exitoso (no se han producido accidentes con baja desde el inicio del proyecto) que lo hemos adaptado e implantado en los trabajos de obra del proyecto de traslado de atraque de buques de GLP en el puerto de El Musel (Gijón).