Mitigación del impacto ambiental de los productos y servicios

En el centro de tecnología de Repsol desarrollamos un gran número de proyectos con el objetivo de mejorar continuamente nuestros procesos y generar productos que nos permitan utilizar la energía de forma eficiente, reduciendo su consumo y minimizando nuestro impacto en el medio ambiente. A continuación se indican los proyectos más significativos en los que estamos trabajando:

 

  • Proyecto Adelfa: Investigación sobre polímeros polihidroxialcanoatos de cadena media (mcl-PHA) provenientes de la fermentación bacteriana de residuos animales y vegetales, como alternativa o complemento a polímeros de origen fósil. Los PHA producidos han demostrado propiedades de interés como componentes de adhesivos.
  • Proyecto BiBOP: Investigación para incrementar la biodegradabilidad de poliolefinas mediante el empleo de aditivos de naturaleza peptídica para facilitar la eliminación de residuos plásticos en el medioambiente.
  • Proyecto Vals: Investigación sobre dotación de propiedades de autorreparación a materiales poliolefínicos, con potencial del incremento del tiempo de vida útil de los materiales, y consecuentemente potencial reducción de costes energéticos y de recursos para su fabricación y mantenimiento. Estos materiales empleados en infraestructuras pueden contribuir a la disminución de riesgos medioambientales (como por ejemplo en tuberías, disminuir el riesgo de derrames o en cables de alta tensión, disminución de riesgo de cortocircuitos e incendios)
  • Investigación sobre el uso de tecnologías basadas en bacterias electrogénicas para el tratamiento de aguas residuales de refinerías y plantas petroquímicas. La ventaja de esta tecnología frente a las actuales es la eliminación de carga orgánica en menor tiempo (12 horas frente a 48), con menos consumo energético ( -80%) y sin producción de fangos. El proyecto se va escalar a planta piloto en 2017 y a planta industrial en 2018. Además, estamos estudiando a escala de laboratorio su aplicación en suelos contaminados con hidrocarburos, como biosensores para alerta temprana de vertidos, como barrera activa para evitar su dispersión, y como técnica de biorremediación cuando ya se hubiera producido el impacto.
  • Proyecto NEOSPOL: Investigación sobre conversión de CO2 a materiales poliméricos, lo que permite la sustitución de materias primas de origen fósil. Las aplicaciones exploradas permiten tanto sustituir a otros materiales manteniendo las prestaciones como nuevos materiales con propiedades diferenciadas. Trabajamos en el desarrollo del poliol policarbonato para aplicaciones de poliuretano y polímeros termoplásticos, para lo que estamos desarrollando catalizadores específicos, invirtiendo en procesos más eficientes y trabajando para encontrar nuevas aplicaciones de producto, tales como adhesivos, elastómeros, espumas y recubrimientos, con menor huella de carbono.
  • Proyecto Opera: Investigación en el desarrollo de nuevas tecnologías de epoxidación más eficientes para el proceso de nuestra planta de fabricación de Oxido de Propileno y Estireno Monomero (OP/SM, planta con tecnología propia de Repsol). Este desarrollo permitirá obtener un proceso más eficiente tanto en el consumo de materias primas como de energía reduciendo significativamente el contenido orgánico del efluente acuoso del proceso.
  • Proyecto HEADS (Hydrocarbon Early Automatic Detection System): En 2016 hemos continuado trabajando en una tecnología pionera propia para detectar presencia de hidrocarburos en el mar de forma automática con un tiempo de respuesta inferior a dos minutos. Se trata de una herramienta basada en tecnología radar y de visión térmica, que es capaz de detectar hidrocarburos a partir de 20 litros. Este sistema está ya implantado en la plataforma de Casablanca, en el terminal marítimo de Tarragona y en la refinería de La Pampilla, y durante 2016 se han iniciado los proyectos el terminal de Petronor y de A Coruña.
  • Proyecto HORUS: A la vanguardia de la tecnología inteligente para mejorar la integridad de nuestro pozos. El proyecto tiene como objetivo desarrollar un “cemento comunicativo inteligente", cuya principal aplicación será incrustarlo dentro del cemento para pozos que actúa como aislamiento zonal entre la formación y el pozo, de manera constante durante su vida útil. Esto se consigue mediante sensores inteligentes que constan de micro y nano componentes. Estos sensores, junto con el diseño de llenado inteligente, reciben y transmiten señales, y las transfieren de forma inalámbrica a la superficie y, en última instancia, al usuario final. De esta forma, HORUS puede contribuir a la supervisión, identificación y/o predicción en tiempo real de posibles fallos de integridad y aislamiento zonal, lo que reduce el riesgo de accidentes. Desde 2016, hemos diseñado, fabricado y probado con éxito los prototipos tubulares y de sensor para pasar a la siguiente fase de mejora de la funcionalidad actual, lo que nos permitirá disfrutar de operaciones más seguras y eficaces.
  • Desarrollo de metodología integrada de simulación fluido-dinámica para predecir problemas de formación de hidratos durante los test de pozo que pudieran provocar obstrucciones en el tubo con posibles daños en las instalaciones y los consiguientes derrames o contaminación de aguas por problemas en la separación. La identificación temprana de estos riesgos permite tomar las medidas necesarias durante la planificación y optimizar la estrategia de mitigación para estas operaciones. Esta metodología se ha aplicado con éxito en campos de aguas profundas antes de la perforación de nuevos pozos.
  • Investigación y desarrollo de algoritmos y metodologías de simulación respecto a los fenómenos de corrosión y erosión, con el fin de ampliar las capacidades predictivas de los modelos convencionales en la industria. Mediante lo anterior, se pretende asegurar la correcta selección e integridad de los materiales durante el ciclo de vida del sistema de producción de hidrocarburos, minimizando el riesgo de posibles fugas, derrames y/o condiciones inseguras futuras. Se han aplicado los avances realizados en las anteriores actividades en la selección de material de los “tubing” de producción de futuros pozos en un campo de aguas someras antes de la perforación de los mismos, minimizando así los riesgos de seguridad y medio ambiente.


Por otra parte, desde el área de Negocios Emergentes, invertimos en compañías que dispongan de tecnologías o innovaciones potencialmente escalables, que sean de interés para las actividades de Repsol y que permitan un rendimiento económico en caso de éxito empresarial. En el foco de las empresas objetivo están compañías innovadoras, que propongan soluciones medioambientalmente eficientes, entre otros aspectos. Entrarían en el foco de interés inversor empresas de movilidad avanzada (movilidad eléctrica), de economía circular (aprovechamiento de residuos, reciclado de agua) o de gestión medioambiental (remediación de suelos, eficiencia energética).

Como ejemplo, en este sentido, en coinversión con el CDTI y a través del programa INNVIERTE, participamos en el proyecto Graphenea, mediante una inversión de corporate venture capital (5.25%) en la compañía de producción de grafeno, con sede en San Sebastián (España).

El grafeno es un material novedoso para el que se están descubriendo innumerables aplicaciones en diversos sectores, entre ellos el energético (componente de baterías, de paneles fotovoltaicos, de catalizadores, etc.). Durante el 2016 se ha construido la nueva planta pre-comercial de óxido de grafeno, y estamos buscando posibles desarrollos en el ámbito de la energía que permitan ganar sostenibilidad y eficiencia en las aplicaciones en las que finalmente se pueda utilizar. La inversión en el proyecto ha sido de 0,6 millones de euros.