Proyecto YME, un gran reto culminado con éxito
Nos situamos a la vanguardia mundial con la retirada de una plataforma offshore en Noruega

Palabras como "desafío" y "reto", meses de cálculos, semanas de ensayos, la meteorología cambiante del mar del Norte y 72 horas de operación continuada resumen a grandes rasgos la retirada de la unidad offshore YME, una operación pionera que ha convertido a Repsol en la primera compañía de petróleo y gas en realizar un proyecto de este tipo en todo el mundo. La innovación y el talento han sido claves: había que retirar del mar una estructura de 13.500 toneladas de peso que se movía constantemente. Elevarla y transportarla de manera segura hasta la costa para su desmantelamiento solo fue posible con el uso de la tecnología más avanzada: se contó con el Pioneering Spirit Life, un buque único en el mundo de 382 metros de eslora especialmente diseñado para este tipo de trabajos y estrenado en este proyecto.

Además, se emplearon tecnologías específicas en las diferentes fases de la operación, en las que la seguridad fue siempre la prioridad. Para seccionar la plataforma, por ejemplo, se utilizó una herramienta manejada por control remoto que permitió un corte preciso y rápido de los tres pilares a la vez. Por otra parte, el sistema de elevación de la plataforma permitió elevar en una sola operación toda la estructura en solo 60 minutos, mientras el Sistema de Posicionamiento Dinámico corregía constantemente la posición del barco en alta mar.

 
 

La capacidad de nuestra compañía para innovar, clave para retirar del mar una estructura de 13.500 toneladas de peso que se movía constantemente


También se contó con el Overall Control System, un sistema utilizado por la NASA en sus operaciones en Marte que permitió tanto un control exhaustivo de la operación in situ como la realización de simulaciones previas.

Para Vidar Hadland, uno de los ingenieros mecánicos del proyecto, estas pruebas fueron claves para el éxito de la operación: “Hicimos muchas pruebas de ingeniería, así que cuando la operación comenzó de verdad, estábamos lo suficientemente cómodos y la abordamos tranquilos”.

Pero toda esta tecnología hubiera sido inútil sin el talento y la entrega de un equipo humano de más de 50 personas, que puso todo su conocimiento al servicio de esta operación única. Su compromiso ha sido clave para convertir a Repsol en un referente internacional y para marcar un antes y un después en este tipo de operaciones.