Proyecto Sagari:
compromiso con la protección de la biodiversidad

Repsol ha aplicado los más altos
estándares de seguridad
y protección medioambiental
para mitigar los impactos
en el área de ejecución de Sagarí

Proyecto Sagari

Hemos manejado más de 45 personas en campo. Han participado biólogos nacionales de todas las especialidades pero no podemos dejar de lado al apoyo que nos han brindado los colaboradores locales de las comunidades aledañas a Repsol. Sin ellos, no podríamos haber logrado este importante trabajo, dado que la información que nos brindan de cada uno de los recursos es vital para nosotros

Nadiua Sanchez,
Director de Estudios Ambientales de Walsh Perú

En el año 2017 Repsol inició la producción de gas en el campo de Sagari en Perú. Un proyecto que ha supuesto todo un desafío para el equipo humano de Repsol por la dificultad técnica del mismo así como por la logística necesaria para poder llegar a zonas tan remotas de la selva peruana.

El campo de Sagari se encuentra en el bajo Urubamba, una de las zonas con mayor biodiversidad biológica y menos explorada de Perú, hogar de varias comunidades nativas y de miles de especies animales y vegetales.

Para Alex Rivadeneira, Gerente de Seguridad y Medioambiente, la prioridad desde el primer día en este proyecto estaba muy clara “Para Repsol es importante incorporar dentro del desarrollo de nuestros proyectos, como es el caso del proyecto de Sagari, medidas de control y prevención ambiental y de conservación de la biodiversidad. Es por eso que hemos incorporado las buenas prácticas de gestión ambiental desde el primer día del proyecto, medidas que nos permitirán preservar y conservar la biodiversidad de la zona en la cual estamos operando”

Para poder conseguir este objetivo, la formación del personal del proyecto era fundamental, por lo que se invirtieron más de 1,500 horas hombre de capacitación en aspectos de biodiversidad. Además, se contó con un equipo formado por más de 45 biólogos de todas las especialidades que fue el encargado de monitorizar y actuar para preservar la flora y fauna de la zona.

Para poder llevar a cabo esta labor de conservación en una zona tan remota como es la selva amazónica de Perú, la participación de los miembros de las comunidades nativas ha sido fundamental tal y como apunta Nadia Sanchez, Directora de Estudios Ambientales de Walsh Perú,: “Hemos manejado más de 45 personas en campo. Han participado biólogos nacionales de todas las especialidades pero no podemos dejar de lado al apoyo que nos han brindado los colaboradores locales de las comunidades aledañas a Repsol. Sin ellos, no podríamos haber logrado este importante trabajo, dado que la información que nos brindan de cada uno de los recursos es vital para nosotros”

Gracias a la labor de los equipos implicados se han reubicado más de 5.500 orquídeas y bromelias de los en árboles que se hallaban en la zona de construcción y que en los próximos años seguirán siendo monitorizadas para asegurar la preservación de estas plantas. Además se construyeron siete puentes para unir las copas de los árboles y facilitar así el tránsito de los animales en la zona donde está ubicado el campo.

Un proyecto que es ejemplo del compromiso de Repsol con los entornos en los que opera, ejecutado con responsabilidad e integridad y que ha sido todo un éxito gracias al esfuerzo y talento del equipo humano de Repsol