Máximo compromiso medioambiental en La Pampilla
Nuestra refinería peruana se convierte en la primera del país en producir diésel bajo en azufre

En Repsol tenemos un firme compromiso con la sociedad: ofrecer productos de alta calidad que cumplan los más exigentes estándares medioambientales. En Perú llevamos más de 20 años comprometidos en un sostenido e innovador proceso inversor que ha logrado colocar a La Pampilla entre las mejores instalaciones de refino en la región.

Un ejemplo de este compromiso lo encontramos en el proyecto para construir y poner en marcha las nuevas unidades de producción (RLP-21), que ha convertido a La Pampilla en la primera refinería de Perú capaz de producir diésel bajo en azufre. Esta iniciativa tiene como finalidad salvaguardar la calidad del aire y la salud pública. Con una inversión de 476 millones de dólares, desde agosto de 2016 se produce diésel, el combustible con mayor consumo local, con un contenido de azufre inferior a 50 partes por millón.

Un hito clave en la construcción de esta unidad ha sido el cumplimiento del objetivo de cero accidentes, gracias a la aplicación de los más rigurosos estándares de seguridad en todo el proceso. En total, se han impartido 50.000 horas/hombre en formación de seguridad.

 

Hace más de dos décadas que estamos presentes en el mercado energético peruano, lo que nos ha convertido en un referente local en el sector


Este proyecto ha situado a La Pampilla entre las instalaciones más avanzadas del sector. Como explica Ángel Barroso, gerente de Construcción de Proyectos de Perú, “este porcentaje de azufre en el diésel permite que los combustibles de la refinería cuenten con los cánones de calidad y ambientales de las mejores refinerías del mundo”.

La ejecución del proyecto ha requerido la participación de hasta 2.200 personas por día, un equipo de alto potencial que ha cumplido los objetivos y plazos fijados. Según José Ignacio Piñeiro López, responsable de Almacén y Compras: “Para mí lo más importante es el equipo humano que ha colaborado conmigo, jóvenes formados, preparados y llenos de ilusión. Es un orgullo saber que van a ser grandes profesionales”.

Esta inversión demuestra nuestra firme apuesta por impulsar el sector energético de Perú, al ampliar la capacidad de destilación de la refinería hasta 117.000 barriles al día, además de continuar con nuestro compromiso por ofrecer los productos de la mayor calidad y más respetuosos con el medio ambiente.