Imagen de Antonio Brufau Niubó


Carta del
Presidente

Apostamos por una transición energética hacia un futuro de bajas emisiones, en el que el gas natural tendrá una participación destacada
Generamos gran parte de la energía que el ser humano requiere para desplazarse cada día

Queridos accionistas,

Es un placer dirigirme a ustedes para repasar los temas de especial relevancia para Repsol y para el futuro del sector energético.

El año 2016 resultó especialmente complejo para nuestro sector por los bajos precios del crudo y el gas, con caídas acumuladas en los dos últimos ejercicios de un 56% (Brent) y un 53% (Henry Hub). Pese a la dificultad del entorno, nuestra compañía fue capaz de conseguir el mayor beneficio neto de los últimos cuatro años gracias a la resiliencia de nuestros negocios y a la demostrada flexibilidad del conjunto de nuestra compañía.

En 2017 seguimos avanzando en el cumplimiento de nuestro Plan Estratégico 2016-2020, creciendo desde nuestras fortalezas, trabajando para ser una empresa más flexible e innovadora, capaz de afrontar el gran reto que la sociedad está planteando al sector: dar respuesta de forma responsable y sostenible a la creciente demanda de energía.

En Repsol creemos que el acceso a la energía es un derecho universal. Todas las personas tienen derecho a acceder a fuentes de energía económicas y sostenibles. Por eso, nuestra obligación es garantizar un suministro seguro y competitivo, asegurándonos de preservar el entorno y de garantizar un planeta mejor para las futuras generaciones.

Compartimos activamente la preocupación de la sociedad por el efecto que la actividad humana está teniendo en el clima. Deseamos ser parte activa en la solución al problema del cambio climático. En Repsol estamos firmemente comprometidos con lograr el objetivo de limitar a 2 grados el incremento de la temperatura media global del planeta, tal y como se acordó tras el Acuerdo de París (COP21).

Llevamos años trabajando para que nuestras operaciones e instalaciones sean energéticamente cada vez más eficientes, lo que nos ha permitido reducir nuestras emisiones de CO2 en 4,3 millones de toneladas en el periodo 2006-2016. Otra de las líneas en las que estamos trabajando es la captura, uso y almacenamiento de carbono (CCUS), con la tecnología más potente para reducir sustancialmente las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de los combustibles fósiles.

Además, junto con otras nueve empresas internacionales de nuestro sector, formamos parte de la Oil & Gas Climate Initiative (OGCI) para colaborar en el ámbito de la acción climática y compartir mejores prácticas y soluciones tecnológicas. A finales de 2016, la OGCI creó un fondo que invertirá 1.000 millones de dólares en diez años con el fin de desarrollar y acelerar el despliegue comercial de tecnologías de bajas emisiones.

En Repsol apostamos por una transición energética hacia un futuro de bajas emisiones, en el que el petróleo seguirá teniendo un papel protagonista en la movilidad y en la industria y en el que el gas natural tendrá una participación destacada, debido a que las emisiones de CO2 asociadas suponen aproximadamente la mitad de las del carbón. Creemos que el gas natural va a desempeñar un papel clave e inmediato en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente en el ámbito de la generación eléctrica.

En este sentido, nuestra compañía está bien situada con respecto a sus competidores, ya que nuestras ventas de productos petrolíferos volvieron a crecer en 2016, alcanzando las 48.048 miles de toneladas, y contamos con una cartera de activos productivos en gas que, a día de hoy, supone el 65% de nuestra producción y el 75% de nuestras reservas.

Como pueden comprobar, nuestra empresa se esfuerza cada día en ser rentable para nuestros accionistas y útil para la sociedad. No sólo formamos parte activa de la lucha contra el cambio climático, también llevamos décadas generando materiales que mejoran de manera directa nuestra calidad de vida.

Y es que Repsol está presente de manera constante en la vida cotidiana de las personas: el instrumental médico de un quirófano, la espuma aislante de nuestras casas, la ropa que llevamos puesta o el plástico de los invernaderos son solo algunos ejemplos de productos que se fabrican a partir de las materias primas obtenidas al procesar petróleo y gas.

En nuestra esencia está también facilitar la movilidad. Generamos gran parte de la energía que el ser humano requiere para desplazarse cada día. No sólo producimos combustibles cada vez más eficientes, sino que llevamos años impulsando proyectos para suministrar energía a diferentes tipos de vehículos, como el de AutoGas o el eléctrico, alternativas que tienen como objetivo el logro de un futuro de movilidad sostenible.

Todo ello lo hacemos impulsando mejoras y desarrollando proyectos innovadores, una de las señas de identidad de nuestra compañía. Para llevar a cabo esta apuesta por la innovación, hemos constituido alianzas con diversos agentes de la sociedad y apostamos por la economía colaborativa como modelo de trabajo. Nuestro objetivo es aprovechar los recursos naturales de la forma más responsable y desarrollar tecnologías aún más eficientes y respetuosas con el medio ambiente.

En Repsol estamos firmemente convencidos de que esta forma de entender nuestra actividad cimenta el futuro de nuestra compañía y resulta clave para contribuir, de manera sostenible, al desarrollo socio-económico y a la generación de riqueza y bienestar de millones de personas en todo el mundo.

Todas las personas que formamos parte de Repsol trabajamos cada día con este objetivo. Este es nuestro proyecto de futuro. Lo estamos haciendo realidad gracias al talento y el entusiasmo de nuestro equipo humano y, por supuesto, al apoyo de todos ustedes.

Muchas gracias por seguir confiando en nosotros.

firma del presidente

Antonio Brufau Niubó
Presidente